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Número 161

Julio y Agosto 2003



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Redacción


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Foro de encuentro profesional para Equipos de Enfermería Quirúrgica

GESTIÓN EFICAZ ORIENTADA AL PACIENTE

 

Reducir las listas de espera, establecer indicadores de gestión de quirófanos, informatizar los protocolos de Enfermería quirúrgica, potenciar la investigación en esta área... Inmersos en el siglo XXI éstas son algunas de las inquietudes y retos a los que se enfrentan los equipos de Enfermería del Área Quirúrgica en las nuevas organizaciones sanitarias, resultado de la culminación del traspaso de la Sanidad a las comunidades autónomas y de la regulación del personal estatutario con el proyecto de Estatuto Marco. Según los expertos, esta nueva situación requiere una mayor profesionalización y formación de los gestores hospitalarios, así como la implantación de estrategias de mejora que desarrollen políticas de calidad y racionalización. Un centenar de profesionales de Enfermería se reunió recientemente en Madrid a fin de intercambiar experiencias innovadoras en la actividad quirúrgica enfermera y encontrar respuesta a sus inquietudes profesionales.

 

 

El Institute for International Research (IIR España) reunió recientemente en Madrid a más de 150 profesionales de Enfermería pertenecientes a distintos equipos del Área Quirúrgica de Hospitales nacionales, tanto públicos como privados, en torno a las "Jornadas de Gestión Eficaz del Área Quirúrgica en Hospitales". Un foro de encuentro en el que, durante dos días, se expusieron las claves para integrar el bloque quirúrgico en la estructura eficiente que actualmente requieren todos los hospitales. Dieciocho expertos involucrados en el día a día de los procesos quirúrgicos   presentaron, a través de la exposición de más de una docena de experiencias prácticas de entidades sanitarias representativas de distintos sistemas regionales de salud, sus proyectos más vanguardistas en gestión, dirección de recursos humanos, optimización de recursos materiales, formación, nuevas tecnologías e información. Pues, como apuntó la presidenta de la Asociación Española de Enfermería Quirúrgica (AEEQ), Ángeles Sancho, durante la inauguración del encuentro, "el conocimiento está sometido a cambios constantes y bruscos y debemos ser partícipes de éste para mejorar". En este sentido, esta profesional confiaba en que este foro ayudase a los profesionales a solucionar las dudas planteadas en la mejora de los procesos de Enfermería, una mejora que es impensable sin tener en cuenta los recursos y sin centrarse siempre en el paciente como eje entorno al que gira todo el sistema.

 

Así por ejemplo, en cuanto a los recursos materiales, Alicia Lamata Martínez, supervisora de Quirófanos del Complejo Hospitalario Universitario Juan Canalejo (A Coruña), mostró cómo se optimizan éstos en su área a través de una gestión integrada del instrumental quirúrgico. Gestión que según su experiencia práctica da como resultado "un menor stock, evitando las peticiones excesivas", lo que redunda en un "menor gasto". Y, respecto a los sistemas de información, Carmen Colomé, supervisora del Área Ginecológica y Pediátrica del Hospital de Figueres (Cataluña), y Guadalupe Blanes, jefa del Área del Bloque Quirúrgico del Hospital del Mar de Barcelona expusieron y evaluaron el proceso de informatización de los planes de cuidados en hospitalización quirúrgica y la implementación de las trayectorias clínicas en el bloque quirúrgico, respectivamente. Tras presentar la experiencia de su centro hospitalario en la implantación de los registros de Enfermería informatizados, Carmen Colomé afirmó que éste reporta ventajas tanto asistenciales como de gestión. A nivel asistencial ha repercutido, por ejemplo, en "un ahorro de tiempo, mayor seguridad y un incremento de motivación y satisfacción profesional". Mientras que a nivel de gestión ha ayudado "a optimizar los recursos humanos y a trabajar con criterios unificados, además de facilitar y disminuir las tareas burocráticas, evitar duplicidades, unificar registros y criterios de cumplimentación, reducir el volumen de la historia clínica y cumplir las normas éticas y legales".

 

Por su parte, Guadalupe Blanes, tras exponer los motivos por los que se decidió estandarizar los cuidados y definir unos criterios de calidad en su equipo, explicó que "puesto que las funciones de Enfermería no se limitan a los cuidados propios de la misma, sino que en realidad se gestiona todo el proceso del paciente, lo que se hizo fue estandarizar las trayectorias clínicas". De esta forma, según afirmó esta profesional, "se unificaron las actuaciones de Enfermería de todo el bloque quirúrgico y se registraron los cuidados proporcionados durante el conjunto del proceso ya que partíamos del principio de que toda acción no registrada es una acción no realizada". Igualmente, "se procuró reflejarlo todo en una hoja única que abarca el pre, trans y postoperatorio, incluyendo todas las actividades propias de Enfermería así como las interdependientes". Estas trayectorias clínicas se utilizan, además, según apuntó Blanes, "para todo tipo de procedimientos, bien sean de actividad programada como de urgente".

 

Asimismo, dejando a un lado los aspectos de aplicación más directa, se habló sobre la protección de datos, la privacidad y la confidencialidad del paciente quirúrgico. En este sentido, el abogado Manuel Badenes repasó el régimen de protección legal de los derechos sanitarios de los pacientes; enumeró las obligaciones del centro responsable del tratamiento y de su personal sanitario; recordó los derechos del paciente, y detalló la responsabilidad del centro y del personal sanitario.

PACIENTE

Actualmente, y según apuntan los expertos en la materia, para que se pueda hablar de una gestión eficaz de procesos en el área quirúrgica ésta debe estar orientada al paciente desde el principio hasta el final de los mismos. Esta idea, más firme y consolidada que nunca, y traducida en la mayoría de los casos en el deseo último de reducir las listas de espera, está dando como resultado la implantación de nuevas y más eficaces trayectorias clínicas, la introducción de nuevos indicadores de tiempo quirúrgico y tiempos intermedios que tienden a ser controlados y ajustados al límite para obtener el máximo beneficio, el establecimiento de programaciones de pacientes más flexibles y con información en tiempo real sobre el funcionamiento del área quirúrgica, y la aplicación de nuevas organizaciones como la cirugía mayor ambulatoria (CMA) y la cirugía de corta estancia (CCE). Todo ello sin olvidar, lo que ya es una realidad en el Hospital General de Móstoles: los programas de atención al cliente, la consulta de preanestesia, y los planes de acogida y seguimiento  el paciente quirúrgico.

 

Domingo Sirvent, supervisor del Área Quirúrgica de este centro hospitalario, presentó dos programas que a su juicio "definen no sólo un mejor aprovechamiento de los recursos tanto humanos como materiales de los que disponemos, sino que apuestan claramente por una atención centrada en el ciudadano": la consulta de anestesia de alta resolución, y el programa de acogida al paciente quirúrgico. El objetivo del primero  de ellos es que el paciente, después de haber hecho el cirujano la indicación quirúrgica, realice el proceso preoperatorio en un mismo día. Mientras que en la segunda de las iniciativas, personal de Enfermería realiza tareas encaminadas a dar apoyo al paciente primero, cuando aún no ha entrado al quirófano, contactándole con su familia, y en un segundo momento, a la familia en relación con la situación en cuanto al tiempo del paciente dentro del quirófano.

 

Una atención que también está presente en la Clínica Universitaria de Navarra, donde según apuntó la supervisora del bloque quirúrgico, Elena Olazábal, se ha implantado un nuevo sistema que ha ayudado a mejorar la gestión de esta área, "al convertir el bloque quirúrgico en una unidad de gestión con gran autonomía de gestión. Una agilidad que va en beneficio del paciente". Elena Olazábal explicó que "este cambio se centralizó en la figura del Gestor que gestiona la actividad quirúrgica y estudia el rendimiento y la utilización de los recursos tanto humanos como materiales de los propios quirófanos. A esta figura se le añadió la de un equipo colaborador que aporta los datos técnicos imprescindibles para realizar la gestión con la máxima eficiencia". Esta iniciativa ha permitido, según concluyó esta profesional, "una visualización a tiempo real de la actividad en el área quirúrgica y por tanto la posibilidad de poder prever retrasos o adelantos de las cirugías tanto para la organización del material y personal dentro del quirófano como en las Unidades o en la UCI".

 

En esta misma línea de optimización se trabaja en el Hospital de Mataró (Barcelona) donde, según explicó la jefa del área del boque quirúrgico, Mercé Escrig, se ha apostado por la metodología asistencial de las trayectorias clínicas. Igualmente, en la Fundación Hospital Alcorcón, se ha buscado la optimización de la jornada quirúrgica orientada al paciente a través de la aplicación de nuevas herramientas de medición (registro automático) y un nuevo análisis de tiempos (hoja de cálculo) que han dado lugar, según afirmó la supervisora de quirófanos, Pilar Prieto, a un Sistema de Información de Apoyo a la Decisión (SIAD) que ofrece datos pertinentes para la gestión a todos los profesionales con responsabilidades de gestión en tiempo real, desde la que se puede acceder directamente a las bases de datos de las diferentes aplicaciones y que proporciona datos de tiempo medio de quirófano por especialidad, tiempo utilizado, tiempo de cambio y tiempos medios de actividad programada. Esta profesional es consciente que "el aprovechamiento adecuado de la jornada quirúrgica es fundamental para obtener un buen rendimiento en el bloque quirúrgico". Por este motivo, "el análisis de estos indicadores a lo largo del tiempo permite verificar la eficiencia del proceso, planificar acciones correctivas, si es el caso, y valorar los resultados de las mismas".

 

Dentro de estas medidas de optimización se enmarcan igualmente la CMA y la CCE, dos servicios de cirugía que a pesar de no ser aptas o adecuadas para todos los pacientes ni para todos los procedimientos quirúrgicos son idóneas para, como apuntó la enfermera de la unidad de CMA del Hospital Clínico San Carlos, Beatriz Fernández, "conseguir una mayor comodidad y bienestar del paciente, minimizar aquellas complicaciones que se podrían derivar del ingreso hospitalario, acortar el tiempo de espera para la cirugía, y racionalizarlos recursos hospitalarios".

FORMACIÓN E INVESTIGACIÓN

Igualmente, como apuntó Dolors Homs Padrisa, enfermera de la Corporació Sanitaria Clinic de Barcelona y vicepresidenta de la AEEQ, los cambios también llegan hoy hasta los programas de formación de Enfermería. Unos cambios promovidos, en este caso y fundamentalmente, por la pertenencia de España a la Unión Europea. "La libre circulación de profesionales —afirma esta profesional— ha puesto en evidencia los diferentes grados de formación existentes en toda la Unión". Evidencia que no ha sido pasada por alto por ninguno de los países miembros y que ha propiciado la elaboración por parte de la European Operating Room Nurses Association (EORNA), una asociación que actualmente representa a enfermeras perioperatorias de 24 países de toda Europa, del Curso Común Europeo de Enfermería Quirúrgica o Perioperatoria. Pues, como señaló esta enfermera "dentro de nuestro marco político europeo, donde la libre circulación de profesionales es ya un hecho, es necesario considerar la necesidad de tener un programa específico unificado en toda la UE que permita: movilidad laboral en toda la UE para las profesionales enfermeras, atención perioperatoria de calidad para nuestros pacientes, facilidad para las directoras de Enfermería en la contratación de profesionales, y eficiencia y eficacia de las profesionales desde el primer momento de su contratación".

 

Conscientes, sin embargo, de que cada uno de los países tiene su propio estándar de cuidados perioperatorios, sus costumbres culturales y sus propias obligaciones y de que algunos poseen un grado de formación en Enfermería perioperatoria muy alto, mientras que en otros hay una falta de formación o incluso ésta no puede llevarse a cabo debido a sus propias legislaciones, el curso no ha sido diseñado para ser un programa de formación rígido. Se ha previsto que cada país que desee promover un curso formativo basado en este curso común europeo pueda establecer su propia planificación y adaptación a las necesidades y exigencias de su legislación. Así, como explicó Dolors Homs, para algunos países el Curso Común Europeo puede ser aplicado tal y como está diseñado, sin embargo, para otros sólo representa los requisitos mínimos y necesitará una apropiada formación adicional para conseguir el nivel requerido en el país. De este modo, "el Curso Común Europeo no tiene el objetivo de reemplazar los programas de formación perioperatoria existentes, sino que la intención es proveer de un programa formativo básico esencial común a todos los países europeos", afirmó Dolors Homs.

 

Sin embargo, como se puso de manifiesto en el encuentro, la Enfermería no está esperando de brazos cruzados el desarrollo de este tipo de iniciativas pues, como apuntó Esther Cuesta, adjunta de Enfermería de Área Quirúrgica del Hospital de Cruces en Bilbao, "de todas las enfermeras de quirófano es conocido el primer día de una compañera sin experiencia, y aunque todas asumimos nuestra función docente formando a las enfermeras que llegan nuevas a trabajar en quirófano, en la práctica diaria, sin organización, contando sólo con la buena intención de las personas y sin garantías (cuando empiezan a tener conocimientos suficientes se van a otros contratos o a otros hospitales) llega el cansancio y el rechazo a seguir realizando esta formación", afirmó. Ante este panorama, común en la gran mayoría de los hospitales, los hospitales de la red sanitaria de Barakaldo decidieron en 1998 poner en marcha listas específicas de contratación en Enfermería de las especialidades que cada centro consideran necesarias. Según explicó Esther Cuesta, ante la dificultad de encontrar enfermeras suficientes que poseyeran los dos requisitos mínimos exigidos para entrar a formar parte de la lista de área quirúrgica (experiencia acreditada de 90 días en esta área o curso post-grado de quirófano con certificación de al menos 210 horas de prácticas), todos los hospitales de la red y los servicios centrales de Osakidetza pusieron en marcha el Programa de Formación Específica de Quirófano. El primer curso se realizó en 2001 en el Hospital de Cruces.

 

Esther Cuesta explicó que "el departamento de personal es el encargado de llamar a las enfermeras disponibles por rigurosa lista de contratación. Para acceder al curso, que es de carácter voluntario, es condición indispensable no estar en activo. Cada curso tiene un número máximo de participantes, dependiendo del área y de la capacidad docente, y una duración de seis semanas. El de Quirófano es el único de todos ellos en el que durante la primera semana se imparte una parte teórico-práctica en un quirófano vacío. De este modo —valoró esta enfermera— cuando llegan por primera vez  al quirófano a realizar las cinco semanas pendientes de prácticas, ya saben los fundamentos básicos y emplean el tiempo en poner in situ lo aprendido". Esta profesional puntualizó que este curso sólo sirve para Osakidetza, no puntúa en OPE y no da créditos docentes, al tiempo que afirmó que son conscientes de la necesidad de este programa al no tener especialidades en Enfermería pero también lo son de que "en el momento en que éstas se desarrollen será necesario replantearse la continuación".

 

 Sería un error, sin embargo, tal y como se puso de manifiesto durante el encuentro, desvincular u obviar el papel que en este ámbito desempeña la investigación. Carmen Fuentelsaz, enfermera de investigación del Hospital Vall d’Hebron (Barcelona) recordó a los asistentes que "la investigación en Enfermería es importante y necesaria, no sólo para los pacientes, que han de ser los principales beneficiarios, sino también para los profesionales y los gestores". Por este motivo, esta profesional insistió durante su intervención en que "todas las enfermeras han de tener una mínima formación en metodología de la investigación que les permita leer críticamente la literatura científica y ser capaces de decidir si los resultados pueden ser aplicados en la práctica".

RECURSOS HUMANOS

Más y mejor formación, mayor fomento de la investigación, nuevas aplicaciones de los sistemas informáticos... éstas no fueron, sin embargo, las únicas reivindicaciones manifestadas por los allí presentes pues, como apuntó la jefa del Área Bloque Quirúrgico Central de la Corporació Sanitaria Parc Taulí, Montserrat Membrives, "los riesgos para la salud de los profesionales no son algo naturales o inevitables, normalmente son consecuencia de unas condiciones de trabajo inadecuadas". Condiciones que tal y como se puso de manifiesto durante el encuentro "son el producto de unas determinadas formas de organización empresarial, relaciones laborales y opciones socioeconómicas". Montserrat Membrives llevó a cabo un repaso de la política de promoción de la mejora de las condiciones de trabajo a fin de elevar el nivel de protección de la seguridad y la salud de los profesionales. Con este fin, refirió algunos aspectos a tener en cuenta para el cuidado de los profesionales e identificó elementos de mejora en la organización del bloque quirúrgico, señalando que "la prevención ha de ser continua, respondiendo a los cambios que se producen en la empresa".

 

Junto a los contaminantes químicos y biológicos, los riesgos físicos, la ergonomía, la fatiga física y mental, y la carga de trabajo, Montserrat Membrives apuntó el estrés en el trabajo como uno de los principales enemigos a combatir por los profesionales de Enfermería. A este respecto, Elena Romero, responsable de Enfermería de hospitalización quirúrgica de la Fundación Hospital Alcorcón, apuntó que "entre las principales fuentes de este mal, figuran, en primer lugar, los turnos de trabajo, seguidos del salario y la inseguridad". Y recordó que "el síndrome de burnout es uno de los responsables de la desmotivación que sufren los profesionales de Enfermería hoy en día". Un síndrome cuyos aspectos epidemiológicos son "la edad, el sexo, el estado civil, la turnicidad y el horario laboral, la sobrecarga laboral y el salario", apuntó Elena Romero.

 

Tribuna Sanitaria 26/06/2003
    Edita Colegio Oficial de Diplomados en Enfermería de Madrid