Reducir las listas de espera, establecer indicadores de gestión
de quirófanos, informatizar los protocolos de Enfermería quirúrgica, potenciar
la investigación en esta área... Inmersos en el siglo XXI éstas son algunas de
las inquietudes y retos a los que se enfrentan los equipos de Enfermería del
Área Quirúrgica en las nuevas organizaciones sanitarias, resultado de la
culminación del traspaso de la Sanidad a las comunidades autónomas y de la
regulación del personal estatutario con el proyecto de Estatuto Marco. Según los
expertos, esta nueva situación requiere una mayor profesionalización y formación
de los gestores hospitalarios, así como la implantación de estrategias de mejora
que desarrollen políticas de calidad y racionalización. Un centenar de
profesionales de Enfermería se reunió recientemente en Madrid a fin de
intercambiar experiencias innovadoras en la actividad quirúrgica enfermera y
encontrar respuesta a sus inquietudes profesionales.

E l Institute
for International Research (IIR España) reunió recientemente en Madrid a más de 150 profesionales de Enfermería pertenecientes a distintos equipos del Área Quirúrgica de Hospitales nacionales, tanto públicos como privados, en torno a las "Jornadas de Gestión Eficaz del Área Quirúrgica en Hospitales". Un foro de encuentro en el que, durante dos días, se expusieron las claves para integrar el bloque quirúrgico en la estructura eficiente que actualmente requieren todos los hospitales. Dieciocho expertos involucrados en el día a día de los procesos quirúrgicos presentaron, a través de la exposición de más de una docena de experiencias prácticas de entidades sanitarias representativas de distintos sistemas regionales de salud, sus proyectos más vanguardistas en gestión, dirección de recursos humanos, optimización de recursos materiales, formación, nuevas tecnologías e información. Pues, como apuntó la presidenta de la Asociación Española de Enfermería Quirúrgica (AEEQ), Ángeles Sancho, durante la inauguración del encuentro,
"el conocimiento está sometido a cambios constantes y bruscos y debemos ser partícipes de éste para mejorar". En este sentido, esta profesional confiaba en que este foro ayudase a los profesionales a solucionar las dudas planteadas en la mejora de los procesos de Enfermería, una mejora que es impensable sin tener en cuenta los recursos y sin centrarse siempre en el paciente como eje entorno al que gira todo el sistema.
Así por ejemplo, en cuanto a los recursos materiales, Alicia Lamata Martínez, supervisora de Quirófanos del Complejo Hospitalario Universitario Juan Canalejo (A Coruña), mostró cómo se optimizan éstos en su área a través de una gestión integrada del instrumental quirúrgico. Gestión que según su experiencia práctica da como resultado "un menor stock, evitando las peticiones excesivas", lo que redunda en un "menor gasto". Y, respecto a los sistemas de información, Carmen Colomé, supervisora del Área Ginecológica y Pediátrica del Hospital de Figueres (Cataluña), y Guadalupe Blanes, jefa del Área del Bloque Quirúrgico del Hospital del Mar de Barcelona expusieron y evaluaron el proceso de informatización de los planes de cuidados en hospitalización quirúrgica y
la implementación de las trayectorias clínicas en el bloque quirúrgico,
respectivamente. Tras presentar la experiencia de su centro hospitalario en la
implantación de los registros de Enfermería informatizados, Carmen Colomé afirmó
que éste reporta ventajas tanto asistenciales como de gestión. A nivel
asistencial ha repercutido, por ejemplo, en "un ahorro de tiempo, mayor
seguridad y un incremento de motivación y satisfacción profesional". Mientras
que a nivel de gestión ha ayudado "a optimizar los recursos humanos y a trabajar
con criterios unificados, además de facilitar y disminuir las tareas
burocráticas, evitar duplicidades, unificar registros y criterios de
cumplimentación, reducir el volumen de la historia clínica y cumplir las normas
éticas y legales".
Por su parte, Guadalupe Blanes, tras exponer los motivos por los
que se decidió estandarizar los cuidados y definir unos criterios de calidad en
su equipo, explicó que "puesto que las funciones de Enfermería no se limitan a
los cuidados propios de la misma, sino que en realidad se gestiona todo el
proceso del paciente, lo que se hizo fue estandarizar las trayectorias
clínicas". De esta forma, según afirmó esta profesional, "se unificaron las
actuaciones de Enfermería de todo el bloque quirúrgico y se registraron los
cuidados proporcionados durante el conjunto del proceso ya que partíamos del
principio de que toda acción no registrada es una acción no realizada".
Igualmente, "se procuró reflejarlo todo en una hoja única que abarca el pre,
trans y postoperatorio, incluyendo todas las actividades propias de Enfermería
así como las interdependientes". Estas trayectorias clínicas se utilizan,
además, según apuntó Blanes, "para todo tipo de procedimientos, bien sean de
actividad programada como de urgente".
Asimismo, dejando a un lado los aspectos de
aplicación más directa, se habló sobre la protección de datos, la privacidad y
la confidencialidad del paciente quirúrgico. En este sentido, el abogado Manuel
Badenes repasó el régimen de protección legal de los derechos sanitarios de los
pacientes; enumeró las obligaciones del centro responsable del tratamiento y de
su personal sanitario; recordó los derechos del paciente, y detalló la
responsabilidad del centro y del personal sanitario.
PACIENTE
Actualmente, y según apuntan los expertos en la materia, para
que se pueda hablar de una gestión eficaz de procesos en el área quirúrgica ésta
debe estar orientada al paciente desde el principio hasta el final de los
mismos. Esta idea, más firme y consolidada que nunca, y traducida en la mayoría
de los casos en el deseo último de reducir las listas de espera, está dando como
resultado la implantación de nuevas y más eficaces trayectorias clínicas, la
introducción de nuevos indicadores de tiempo quirúrgico y tiempos intermedios
que tienden a ser controlados y ajustados al límite para obtener el máximo
beneficio, el establecimiento de programaciones de pacientes más flexibles y con
información en tiempo real sobre el funcionamiento del área quirúrgica, y la
aplicación de nuevas organizaciones como la cirugía mayor ambulatoria (CMA) y la
cirugía de corta estancia (CCE). Todo ello sin olvidar, lo que ya es una
realidad en el Hospital General de Móstoles: los programas de atención al
cliente, la consulta de preanestesia, y los planes de acogida y seguimiento
el paciente quirúrgico.
Domingo Sirvent, supervisor del Área Quirúrgica de este centro
hospitalario, presentó dos programas que a su juicio "definen no sólo un mejor
aprovechamiento de los recursos tanto humanos como materiales de los que
disponemos, sino que apuestan claramente por una atención centrada en el
ciudadano": la consulta de anestesia de alta resolución, y el programa de
acogida al paciente quirúrgico. El objetivo del primero de ellos es que el
paciente, después de haber hecho el cirujano la indicación quirúrgica, realice
el proceso preoperatorio en un mismo día. Mientras que en la segunda de las
iniciativas, personal de Enfermería realiza tareas encaminadas a dar apoyo al
paciente primero, cuando aún no ha entrado al quirófano, contactándole con su
familia, y en un segundo momento, a la familia en relación con la situación en
cuanto al tiempo del paciente dentro del quirófano.
Una atención que también está presente en la Clínica
Universitaria de Navarra, donde según apuntó la supervisora del bloque
quirúrgico, Elena Olazábal, se ha implantado un nuevo sistema que ha ayudado a
mejorar la gestión de esta área, "al convertir el bloque quirúrgico en una
unidad de gestión con gran autonomía de gestión. Una agilidad que va en
beneficio del paciente". Elena Olazábal explicó que "este cambio se centralizó
en la figura del Gestor que gestiona la actividad quirúrgica y estudia el
rendimiento y la utilización de los recursos tanto humanos como materiales de
los propios quirófanos. A esta figura se le añadió la de un equipo colaborador
que aporta los datos técnicos imprescindibles para realizar la gestión con la
máxima eficiencia". Esta iniciativa ha permitido, según concluyó esta
profesional, "una visualización a tiempo real de la actividad en el área
quirúrgica y por tanto la posibilidad de poder prever retrasos o adelantos de
las cirugías tanto para la organización del material y personal dentro del
quirófano como en las Unidades o en la UCI".
En esta misma línea de optimización se trabaja en el Hospital de
Mataró (Barcelona) donde, según explicó la jefa del área del boque quirúrgico,
Mercé Escrig, se ha apostado por la metodología asistencial de las trayectorias
clínicas. Igualmente, en la Fundación Hospital Alcorcón, se ha buscado la
optimización de la jornada quirúrgica orientada al paciente a través de la
aplicación de nuevas herramientas de medición (registro automático) y un nuevo
análisis de tiempos (hoja de cálculo) que han dado lugar, según afirmó la
supervisora de quirófanos, Pilar Prieto, a un Sistema de Información de Apoyo a
la Decisión (SIAD) que ofrece datos pertinentes para la gestión a todos los
profesionales con responsabilidades de gestión en tiempo real, desde la que se
puede acceder directamente a las bases de datos de las diferentes aplicaciones y
que proporciona datos de tiempo medio de quirófano por especialidad, tiempo
utilizado, tiempo de cambio y tiempos medios de actividad programada. Esta
profesional es consciente que "el aprovechamiento adecuado de la jornada
quirúrgica es fundamental para obtener un buen rendimiento en el bloque
quirúrgico". Por este motivo, "el análisis de estos indicadores a lo largo del
tiempo permite verificar la eficiencia del proceso, planificar acciones
correctivas, si es el caso, y valorar los resultados de las mismas".
Dentro de estas medidas de optimización se enmarcan igualmente
la CMA y la CCE, dos servicios de cirugía que a pesar de no ser aptas o
adecuadas para todos los pacientes ni para todos los procedimientos quirúrgicos
son idóneas para, como apuntó la enfermera de la unidad de CMA del Hospital
Clínico San Carlos, Beatriz Fernández, "conseguir una mayor comodidad y
bienestar del paciente, minimizar aquellas complicaciones que se podrían derivar
del ingreso hospitalario, acortar el tiempo de espera para la cirugía, y
racionalizarlos recursos hospitalarios".
FORMACIÓN
E INVESTIGACIÓN
Igualmente, como apuntó Dolors Homs Padrisa, enfermera de la
Corporació Sanitaria Clinic de Barcelona y vicepresidenta de la AEEQ, los
cambios también llegan hoy hasta los programas de formación de Enfermería. Unos
cambios promovidos, en este caso y fundamentalmente, por la pertenencia de
España a la Unión Europea. "La libre circulación de profesionales —afirma esta
profesional— ha puesto en evidencia los diferentes grados de formación
existentes en toda la Unión". Evidencia que no ha sido pasada por alto por
ninguno de los países miembros y que ha propiciado la elaboración por parte de
la European Operating Room Nurses Association (EORNA), una asociación que
actualmente representa a enfermeras perioperatorias de 24 países de toda Europa,
del Curso Común Europeo de Enfermería Quirúrgica o Perioperatoria. Pues, como
señaló esta enfermera "dentro de nuestro marco político europeo, donde la libre
circulación de profesionales es ya un hecho, es necesario considerar la
necesidad de tener un programa específico unificado en toda la UE que permita:
movilidad laboral en toda la UE para las profesionales enfermeras, atención
perioperatoria de calidad para nuestros pacientes, facilidad para las directoras
de Enfermería en la contratación de profesionales, y eficiencia y eficacia de
las profesionales desde el primer momento de su contratación".
Conscientes, sin embargo, de que cada uno de los países tiene su
propio estándar de cuidados perioperatorios, sus costumbres culturales y sus
propias obligaciones y de que algunos poseen un grado de formación en Enfermería
perioperatoria muy alto, mientras que en otros hay una falta de formación o
incluso ésta no puede llevarse a cabo debido a sus propias legislaciones, el
curso no ha sido diseñado para ser un programa de formación rígido. Se ha
previsto que cada país que desee promover un curso formativo basado en este
curso común europeo pueda establecer su propia planificación y adaptación a las
necesidades y exigencias de su legislación. Así, como explicó Dolors Homs, para
algunos países el Curso Común Europeo puede ser aplicado tal y como está
diseñado, sin embargo, para otros sólo representa los requisitos mínimos y
necesitará una apropiada formación adicional para conseguir el nivel requerido
en el país. De este modo, "el Curso Común Europeo no tiene el objetivo de
reemplazar los programas de formación perioperatoria existentes, sino que la
intención es proveer de un programa formativo básico esencial común a todos los
países europeos", afirmó Dolors Homs.
Sin embargo, como se puso de manifiesto en el encuentro, la
Enfermería no está esperando de brazos cruzados el desarrollo de este tipo de
iniciativas pues, como apuntó Esther Cuesta, adjunta de Enfermería de Área Quirúrgica del Hospital de Cruces en Bilbao, "de todas
las enfermeras de quirófano es conocido el primer día de una compañera sin
experiencia, y aunque todas asumimos nuestra función docente formando a las
enfermeras que llegan nuevas a trabajar en quirófano, en la práctica diaria, sin
organización, contando sólo con la buena intención de las personas y sin
garantías (cuando empiezan a tener conocimientos suficientes se van a otros
contratos o a otros hospitales) llega el cansancio y el rechazo a seguir
realizando esta formación", afirmó. Ante este panorama, común en la gran mayoría
de los hospitales, los hospitales de la red sanitaria de Barakaldo decidieron en
1998 poner en marcha listas específicas de contratación en Enfermería de las
especialidades que cada centro consideran necesarias. Según explicó Esther
Cuesta, ante la dificultad de encontrar enfermeras suficientes que poseyeran los
dos requisitos mínimos exigidos para entrar a formar parte de la lista de área
quirúrgica (experiencia acreditada de 90 días en esta área o curso post-grado de
quirófano con certificación de al menos 210 horas de prácticas), todos los
hospitales de la red y los servicios centrales de Osakidetza pusieron en marcha
el Programa de Formación Específica de Quirófano. El primer curso se realizó en
2001 en el Hospital de Cruces.
Esther Cuesta explicó que "el departamento de personal es el
encargado de llamar a las enfermeras disponibles por rigurosa lista de
contratación. Para acceder al curso, que es de carácter voluntario, es condición
indispensable no estar en activo. Cada curso tiene un número máximo de
participantes, dependiendo del área y de la capacidad docente, y una duración de
seis semanas. El de Quirófano es el único de todos ellos en el que durante la
primera semana se imparte una parte teórico-práctica en un quirófano vacío. De
este modo —valoró esta enfermera— cuando llegan por primera vez al
quirófano a realizar las cinco semanas pendientes de prácticas, ya saben los
fundamentos básicos y emplean el tiempo en poner in situ lo aprendido". Esta
profesional puntualizó que este curso sólo sirve para Osakidetza, no puntúa en
OPE y no da créditos docentes, al tiempo que afirmó que son conscientes de la
necesidad de este programa al no tener especialidades en Enfermería pero también
lo son de que "en el momento en que éstas se desarrollen será necesario
replantearse la continuación".
Sería un error, sin embargo, tal y como se puso
de manifiesto durante el encuentro, desvincular u obviar el papel que en este
ámbito desempeña la investigación. Carmen Fuentelsaz, enfermera de investigación
del Hospital Vall d’Hebron (Barcelona) recordó a los asistentes que "la
investigación en Enfermería es importante y necesaria, no sólo para los
pacientes, que han de ser los principales beneficiarios, sino también para los
profesionales y los gestores". Por este motivo, esta profesional insistió
durante su intervención en que "todas las enfermeras han de tener una mínima
formación en metodología de la investigación que les permita leer críticamente
la literatura científica y ser capaces de decidir si los resultados pueden ser
aplicados en la práctica".
RECURSOS HUMANOS
Más y mejor
formación, mayor fomento de la investigación, nuevas aplicaciones de los
sistemas informáticos... éstas no fueron, sin embargo, las únicas
reivindicaciones manifestadas por los allí presentes pues, como apuntó la jefa
del Área Bloque Quirúrgico Central de la Corporació Sanitaria Parc Taulí,
Montserrat Membrives, "los riesgos para la salud de los profesionales no son
algo naturales o inevitables, normalmente son consecuencia de unas condiciones
de trabajo inadecuadas". Condiciones que tal y como se puso de manifiesto
durante el encuentro "son el producto de unas determinadas formas de
organización empresarial, relaciones laborales y opciones socioeconómicas".
Montserrat Membrives llevó a cabo un repaso de la política de promoción de la
mejora de las condiciones de trabajo a fin de elevar el nivel de protección de
la seguridad y la salud de los profesionales. Con este fin, refirió algunos
aspectos a tener en cuenta para el cuidado de los profesionales e identificó
elementos de mejora en la organización del bloque quirúrgico, señalando que "la
prevención ha de ser continua, respondiendo a los cambios que se producen en la
empresa".
Junto a los
contaminantes químicos y biológicos, los riesgos físicos, la ergonomía, la
fatiga física y mental, y la carga de trabajo, Montserrat Membrives apuntó el
estrés en el trabajo como uno de los principales enemigos a combatir por los
profesionales de Enfermería. A este respecto, Elena Romero, responsable de
Enfermería de hospitalización quirúrgica de la Fundación Hospital Alcorcón,
apuntó que "entre las principales fuentes de este mal, figuran, en primer lugar,
los turnos de trabajo, seguidos del salario y la inseguridad". Y recordó que "el
síndrome de burnout es uno de los responsables de la desmotivación que sufren
los profesionales de Enfermería hoy en día". Un síndrome cuyos aspectos
epidemiológicos son "la edad, el sexo, el estado civil, la turnicidad y el
horario laboral, la sobrecarga laboral y el salario", apuntó Elena Romero.
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