En el encuentro Enfermeras en la Comunidad: nuevos y decisivos retos”, la
Sociedad de Enfermería Madrileña de Atención Primaria tuvo la visión de
introducir en la jornada una mesa de debate sobre Investigación en Enfermería,
hoy más necesaria que nunca en un mundo global y abierto a nuevas corrientes de
investigación. Aquí, Enfermería, salvando innumerables dificultades para llevar
a cabo cualquier proyecto investigador, tiene que seguir adelante con la mirada
puesta en el futuro. Enfermería tiene un gran campo en investigación.

Dentro de la Jornada sobre Enfermeras en la Comunidad: nuevos y decisivos
retos se trató el tema de la Investigación Enfermera en AP. Una de las
presentaciones desde SEMAP fue la de Presentación de Trabajos a una Revista
Científica. Este tema fue desarrollado por José Mª Santamaría, coordinador
científico de la Revista Enfermería Comunitaria (REC), difundida por FAECAP, y
cuyo ejemplar reciben los socios de SEMAP de forma gratuita. El ponente centró
su disertación acerca de la importancia de la publicación de los resultados de
las investigaciones llevadas a cabo en el contexto de la atención en cuidados de
las personas en el entorno familiar y comunitario.
En este sentido, remarcó el papel que FAECAP y SEMAP como integrante de la
misma, ha realizado al hacer suya la necesidad de tener un medio para poder
poner a disposición de los científicos los avances realizados en el campo antes
mencionado.
Así, pues, se presentó la revista REC haciendo un análisis de la historia de
esta publicación, de más de 4 años de antigüedad, y de las líneas de mejora
emprendidas para preparar la misma a la realidad del desarrollo de la Enfermería
actual: la aparición de nuevos grados académicos, la especialidad en familia y
comunidad...
Se presentó en primicia los algoritmos de revisión, así como los nuevos
criterios de calidad establecidos para REC con el fin de situar esta publicación
como un referente no sólo, como ya es, a nivel nacional en el campo de la
Enfermería familiar y comunitaria sino para abrir esta publicación al ámbito
internacional, animando y poniendo a disposición de todos los expertos en esta
especialidad del cuidado profesional esta publicación fruto del espíritu
científico de FAECAP.
Desde este foro invitaba a la enfermera de familia a impulsar la
investigación en su trabajo, aumentando la publicación científica de Enfermería
y contribuyendo a un desarrollo de calidad en los cuidados.
Unidad Investén-ISCIII
La mesa sobre investigación enfermera, moderada por Carmen Godoy, profesora
de Enfermería Comunitaria de la Escuela de Cruz Roja, tuvo como ponentes a Mª
Teresa Moreno, Azucena Pedraz y Mª Victoria Dávila. Mª Teresa Moreno, directora
de Investén-ISCIII, presentó los recursos del Instituto Joanna Briggs, haciendo
un breve paso desde su Unidad de Coordinación:
“La misión de la Unidad Investén-isciii consiste en fomentar, coordinar y
evaluar la investigación en cuidados, potenciando su integración en la práctica
clínica diaria, con la finalidad de que los cuidados sean de excelencia y
basados en resultados válidos y fiables provenientes de la investigación
rigurosa.
Desde sus comienzos, Investén-isciii ha tenido como objetivo principal la
investigación en cuidados. Cuidar es el punto clave de actuación de las
enfermeras y es la palabra con la que se identifican los profesionales de
Enfermería, independientemente del campo en que se desarrolle su actividad:
asistencial, docente, gestión o investigación.
Bajo esta perspectiva, desde Investén-isciii se ha trabajado, entre otros
campos, en el desarrollo de la práctica clínica basada en la evidencia.
Entre sus actividades, se encuentra la creación del Centro Colaborador
Español del Instituto Joanna Briggs para los cuidados de salud basados en la
evidencia, a través de un convenio entre el Instituto de Salud Carlos III y el
Instituto Joanna Briggs de Australia (JBI), firmado en 2004
A partir de este primer convenio, el Instituto de Salud Carlos III consideró
más eficaz que el establecimiento del Centro Colaborador se realizase con la
participación de las diferentes Comunidades Autónomas, para conseguir que su
ámbito de influencia fuese estatal. Así, se creó un convenio entre las
diferentes Comunidades Autónomas y el Instituto de Salud Carlos III, que han
permitido la constitución y mantenimiento de dicho centro. En el primer año el
convenio marco se firmó con las Comunidades Autónomas de Galicia, Cataluña y
Aragón; ya en 2005 se adhirieron Asturias, Murcia y Madrid. En 2006, además
firmaron el convenio las Comunidades de País Vasco, La Rioja, Andalucía,
Cantabria y Canarias. Finalmente, en el periodo 2007-08, se han adherido la
Comunidad Valenciana, las Islas Baleares y Castilla La Mancha.
Puede acceder más información a través de
www.isciii.es/investen.
Tenemos acceso gratuito on-line a los recursos del Instituto Joanna Briggs
sobre cuidados de salud basados en la evidencia, disponibles para profesionales
de la salud y usuarios, desde noviembre de 2007, y gracias a una iniciativa del
MSC, se financia el acceso universal y gratuito on-line desde España a la
información y los recursos del JBI traducidos al español, para todos los
profesionales de la salud, pacientes, cuidadores y cualquier usuario interesado.
El JBI es una organización comprometida con la práctica de cuidados de salud
basados en la evidencia a nivel mundial, que cuenta con más de 25 Centros
Colaboradores en los cinco continentes, entre ellos el Centro Colaborador
Español.
Los recursos del JBI están específicamente destinados a la práctica de
cuidados basados en la evidencia. Sus usuarios principales son profesionales de
Enfermería y otras profesiones afines (matronas, fisioterapeutas, logopedas,
terapeutas ocupacionales, dietistas...).
Los recursos a los que se tiene acceso de forma gratuita se encuentran en la
plataforma JBI COnNECT traducida al español, y están orientados a la búsqueda de
la evidencia científica disponible (acceso a artículos de investigación
publicados en 10 revistas internacionales), la valoración crítica de la misma (RAPid),
la realización de revisiones sistemáticas (Sumari), la difusión de la mejor
evidencia resumida (Best Practice Information Sheets, Información para usuarios
y población general, Hojas de Procedimientos), la integración y utilización de
cuidados basados en la evidencia (Creador de Compendios de cuidados, PACES), y
evaluación de los resultados (PACES Y POOL).
Se puede acceder a estos recursos a través de
http://es.jbiconnect.org/”
Azucena Pedraz, directora de EUE Comunidad de Madrid (UAM), habló de la
investigación enfermera dentro de la formación curricular.
Proyecto de Investigación
Entre la Enfermería asistencial, desarrollar un proyecto de investigación
supone un reto. Mª Victoria Dávila, enfermera del ESAD del Área 6, con su
ponencia expuso este problema. “La investigación es fundamental para el avance
de nuestra profesión, siendo ésta la base que nos permite
proporcionar cuidados de calidad, actualizando los mismos constantemente.
En la base de la investigación está el enfoque crítico de las actividades
diarias, lo que hará posible la identificación de problemas susceptibles de
mejora.
Los precedentes de esta labor investigadora los podemos encontrar en F.
Nigthingale y V. Henderson. La investigación es una triple necesidad: para el
profesional, para el paciente y para el sistema sanitario.
Las bases para el desarrollo de la investigación enfermera las encontramos en
la incorporación de los estudios enfermeros a la Universidad; en la Ley General
de Sanidad; en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias; en la
creación del Fondo de Investigación Sanitaria; en la creación de INVESTEN-ISCIII;
así como en la aparición de becas y convenios internacionales (Agencia Laín
Entralgo, Fundación Joanna Briggs).
Específicamente en Atención Primaria, el documento consenso de la FAECAP
insta a utilizar todas las evidencias científicas disponibles para la
planificación de los cuidados de Enfermería, fomentando así la investigación
enfermera.
En el Área 6 el inicio de la actividad investigadora vino precedida del
nombramiento de una responsable de investigación y formación, tras lo que, en el
año 99, se creó una Comisión de Investigación. Hasta la fecha se han
desarrollado hasta su conclusión tres proyectos financiados por el FIS, con la
participación exclusiva de enfermeras.
Cualquier proyecto de investigación comienza tras la detección de un problema
de salud, de organización o de cuidados, susceptible de mejora. Tras ello se
diseña un proyecto y se establecen los elementos necesarios para su desarrollo.
En primer lugar, se investigan las bases teóricas de la actuación
(bibliografía). Se reúne el personal necesario y se localiza la infraestructura
disponible, incluyendo el material fungible a utilizar. Se analiza la
disponibilidad horaria de los investigadores y se exploran las ayudas
disponibles.
Las primeras dificultades observadas surgen con la formación del grupo
investigador, al que se le exigirá un esfuerzo considerable en tiempo y
actividad. La captación de la muestra obliga a su vez a la localización,
convencimiento y fidelización del conjunto de pacientes hasta el final del
proyecto (en el caso de estudios epidemiológicos), tarea no fácil.
Otro obstáculo detectado es encontrar espacios físicos adecuados para
desarrollar la actividad, haciéndola compatible con la asistencia.
La investigación afecta al conjunto de la actividad asistencial (cambios de
agendas, etc.), incluyendo la coordinación con el resto de los trabajadores del
equipo (tanto los que colaboran con el proyecto como los que no).
Como parte de las dificultades queremos resaltar la falta de estímulo por
parte de la institución.
Asimismo, la dificultad observada al no traducirse los resultados de la
investigación en cambios en las prácticas asistenciales, puede ser un obstáculo
para el desarrollo de posteriores proyectos.
Hemos observado también que la falta de un lenguaje común y de registros
unificados dificulta la comparación de datos con los procedentes de otros
estudios
Pero no todo son dificultades. Se han observado beneficios derivados del
trabajo en grupo, facilitando debates sobre la teoría y práctica profesionales,
evitando el trabajo rutinario.
Hemos podido profundizar sobre los campos investigados, adquiriendo en el
curso del proceso conocimientos sobre otras áreas (búsquedas bibliográficas,
habilidades de comunicación).
Podemos concluir que:
- ● La investigación en A.P. es posible.
- ● Supone un esfuerzo considerable que debería reconocerse (carrera
profesional, productividad, oportunidades de formación).
- ● Las Gerencias deberían fomentar la creación de líneas prioritarias de
investigación en función del perfil epidemiológico y demás características
del área.
- ● La inclusión de un Técnico de Investigación en la Unidad aumentaría su
rendimiento.
- ● Un estímulo para el desarrollo de la investigación sería la aplicación
práctica de sus resultados.
- ● El trabajo con otros grupos aumentaría el alcance de los resultados
(otras áreas, etc.).
- ● La satisfacción personal obtenida compensa las dificultades
observadas”. Expuso la enfermera Dávila.
Problemática investigadora
La presidenta del comité científico, técnico de Docencia e Investigación del
Área 11 de AP, Milagros Beamud, nos comenta su impresión sobre la investigación
enfermera en AP: “Varios han sido los problemas para que Enfermería realice
investigación, el primero el escaso conocimiento
de la metodología de investigación durante la formación pregrado que se ha
impartido. Las salidas profesionales no primaban la investigación como una
necesidad profesional. Dando lugar a que pocas enfermeras realizaran estudios de
investigación, siendo proyectos personales, con
un gran esfuerzo para poder realizarlos y con escasa repercusión en la práctica
asistencial.
Pero el futuro tiene otra perspectiva, la posibilidad del postgrado y
doctorado, unido a las especialidades va a favorecer que las enfermeras sientan
la necesidad de realizar estudios de investigación. Favoreciendo no sólo el
desarrollo de la investigación, sino de la propia profesión de Enfermería,
generándose áreas de conocimientos que hasta ahora el grado de evidencia que se
tiene es escaso y con poca repercusión en la práctica asistencial.
Además debemos de ser capaces de realizar proyectos amplios, implicando a
nuevas enfermeras, para ser capaces de crear grupos de investigación, con
proyectos bien diseñados y con tamaño de muestra suficiente para conseguir
evidencia científica, que pueda aplicarse en la práctica asistencial,
consiguiendo unos cuidados enfermeros eficientes”.
Un gran trabajo a favor de las enfermeras de Atención Primaria
La enfermera Manuela Monleón, como presidenta del Comité Organizador de la
Jornada, desde esta revista agradece todo el apoyo y colaboración recibida desde
las 11 Áreas de AP del SERMAS, al Colegio de Enfermería por su acogida y su
ánimo para esta Jornada, así como a todas las enfermeras que asistieron al evento:
“ Me gustaría agradecer el esfuerzo que la enfermera de familia hace a diario
desde su consulta, en el Centro de Salud o en la Comunidad, para cuidar a los
ciudadanos, para responsabilizar un poco más a cada persona en su cuidado, y por
el asesoramiento y enseñanza que cada día reciben las cuidadoras de las personas
con necesidad de apoyo.
Agradecer también a aquellas enfermeras que, queriendo asistir a la Jornada,
no pudieron hacerlo, teniendo un gesto de generosidad con su compañera, y
posibilitando que otra fuera en su lugar, atendiendo a sus pacientes y los de la
compañera tanto en el Centro de Salud como en el domicilio, sin ver incrementada
su nómina por ello, como sí reciben otros profesionales del EAP con la ausencia
de un compañero del mismo estamento.
A todas las enfermeras: gracias”.
El resumen de esta jornada se puede consultar en la Web de la SEMAP
www.semap.org |