Nadie duda de la eficacia enfermera en Atención Primaria, un colectivo en
primera línea de la Sanidad, como muy bien nos lo pone de manifiesto el
presidente de la Sociedad de Enfermería Madrileña de Atención Primaria
(SEMAP), José Rodríguez Escobar, que se muestra confiado en el futuro de su
profesión, cada día con mayor fuerza para emprender nuevos caminos
profesionales y desarrollar su actividad con la garantía que ofrece su
formación académica y su especialidad en un campo fundamental para el
Sistema Nacional de Salud.

-Se ha celebrado recientemente un
encuentro sobre Atención Primaria: “Enfermeras
en la Comunidad: nuevos y decisivos
retos” ¿Qué nos puede decir sobre
este encuentro?
En estos momentos en que se habla
mucho de la crisis de la Atención Primaria,
nos parece importante que las
enfermeras de este ámbito de actuación
nos reunamos para analizar nuestros
obstáculos y exponer los avances
conseguidos.
SEMAP, como organización que
agrupa a las enfermeras comunitarias
madrileñas, considera que para superar
esta crisis, las enfermeras tenemos que
ir avanzando cada vez más en el liderazgo
clínico y estos foros son imprescindibles
para ello.
- ¿En qué situación se encuentra la Atención Primaria en nuestro país?
Tras muchos años (hace ya 24 años de los primeros equipos), se ha avanzado
mucho en accesibilidad y servicios al ciudadanos, pero otros están todavía sin
extenderse a toda la población como son la educación para la salud tanto
individual como grupal en el manejo de las enfermedades crónicas, la orientación
y apoyo a los cuidadores, la deshabituación tabáquica, la gestión de casos, todo
el trabajo con mayores…
Los ciudadanos son cada día más dependientes en materia de salud, reclaman
más y más atención médica curativa y reciben pocos cuidados, desconociendo en
este campo los servicios, lo que repercute de forma negativa en los cuidadores,
en la prevención y la promoción, en el autocuidado…
- ¿Qué papel tiene la profesión de Enfermería en Atención Primaria? ¿Cómo
valora los recursos con los que cuenta en la Comunidad de Madrid? ¿Hacen falta
más enfermeras en los centros de salud?
En estos momentos de saturación de consultas, con una medicación y
medicalización crecientes, con una población cada vez más dependiente,
consideramos que una gran cantidad de los problemas de la población pueden y
deben resolverse desde los cuidados y el autocuidado, desde las consultas de
Enfermería, que deben ser, no sólo la puerta de entrada del sistema, sino
también de salida, entendiendo como por esto que capacite al ciudadano y la
ciudadanía para su autocuidados.
Las administraciones han descuidado el tema de los cuidados y por tanto a los
profesionales encargados de ellos, parecería que somos semiclandestinos en una
organización que no define nuestro papel, que no lo publicita, que no nos pone
en las tarjetas sanitarias, privando a los ciudadanos del conocimiento de estos
profesionales y de los cuidados que pueden proporcionarles.
Definiendo estos servicios, publicitándolos, asignando a los ciudadanos a su
enfermera, permitiendo la libre elección, potenciando el campo de los cuidados y
la puerta de entrada, como ya se está iniciando en Cataluña y Andalucía, los
ciudadanos saldrían muy beneficiados, así como el trabajo en equipo y la
distribución de responsabilidades en el mismo.
Por ello los actuales recursos son muy insuficientes, con ratios de hasta
3.000 usuarios por enfermera, cuando la media debería estar en 1.500.
- ¿Se han consolidados las Consultas de Enfermería? ¿Cómo se pueden afianzar
aún más las consultas de Enfermería?
Las consultas como seguimiento de crónicos y revisiones del niño sano están
consolidadas; pienso que habría que potenciar más el autocuidado en este campo,
e incidir más en los adultos sanos, en las personas mayores, los cuidados
paliativos, los cuidadores…, donde queda mucho por hacer. En estos temas SEMAP
está creando grupos de trabajo, y entre ellos, puedo nombrar la consolidada
REccAP (Red de Enfermería en cuidados cardiovasculares en Atención Primaria),
que pretende potenciar los cuidados a este nivel, algo fundamental para la
prevención y el abordaje de la principal causa de muerte en España. La red
trabaja en varios frentes: clínico, formativo, investigador, de coordinación con
otras sociedades, es un ejemplo a seguir. Otro grupo recién iniciado se
encargará de desarrollar la Red de Cuidados Seguros, etc.
- ¿Qué nos puede decir sobre el gestor de casos? ¿Es una herramienta
enfermera? ¿Por qué?
Hay experiencias en muchos países y en España se está poniendo en marcha en
Andalucía y Cataluña, con buenos resultados en todos los aspectos, incluido el
de satisfacción.
La Enfermería es una profesión que se ocupa fundamentalmente, más que de las
enfermedades, de las personas y de sus necesidades en el campo de la salud,
entendiendo ésta de forma integral, por eso la valoración de las necesidades en
situaciones de dependencia y fragilidad, como de riesgo sociosanitario… requiere
que la enfermera pueda movilizar los recursos precisos para satisfacer las
necesidades que se vayan presentando. Pues no olvidemos que la enfermera de
Atención Primaria es el profesional del primer nivel asistencial más próximo y
accesible para una persona con necesidad de apoyo.
Por su formación biopsicosocial, la enfermera es capaz de coordinar las
diferentes disciplinas en el campo de lo sociosanitario, según las necesidades
de cada persona.
La gestión de casos es un tema a desarrollar, debido a la complejidad de las
diferentes situaciones que se dan en la comunidad: situaciones de dependencia,
paliativos, malos tratos…, etc.
- ¿Y de la Red enfermeras centinelas?
La seguridad del paciente es un ámbito al que se le ha prestado muy poca
atención y que se ha abordado tradicionalmente con una cultura de búsqueda de
culpables, de denuncias. Esto sólo ha servido para ocultar un problema que causa
muchos efectos adversos en nuestros pacientes.
Siguiendo la política del Ministerio de Sanidad y Consumo, y colaborando con
ella, queremos utilizar las herramientas que se han demostrado eficaces para
detectar y prevenir estos problemas, sensibilizando a los profesionales y
creando sistemas de identificación de posibles situaciones de riesgo que
faciliten medidas preventivas y evite el daño.
Hay algo hecho en atención especializada y en hospitales, precisamente SEMAP,
a través de la FAECAP, federación de asociaciones de Enfermería comunitaria a la
que pertenece, está trabajando en un proyecto (El Proyecto SENECA) que está
identificando criterios de calidad que garanticen unos cuidados seguros, en
estos momentos se han identificado 100 criterios que van a ser, primeramente
validados en cinco hospitales, entre ellos el hospital de Fuenlabrada de Madrid,
y posteriormente se medirá en más de treinta hospitales de toda España, teniendo
así una primera medición de cómo se encuentran los cuidados en los hospitales.
Pues bien, la Red de Cuidados Seguros, no sólo van a contribuir, como he
dicho antes, a identificar y prevenir situaciones potencialmente de riesgo, sino
que serán imprescindibles para poder, posteriormente, trabajar un proyecto
SENECA en Atención Primaria
- La profesión de Enfermería todavía no ha cerrado aspectos fundamentales
para su desarrollo, como son las especialidades. ¿En qué situación se encuentra?
¿Considera fundamental para la Enfermería de Atención Primaria? ¿Por qué?
La especialización es imprescindible para la Atención Primaria, el abordaje
en consulta, en el domicilio, en la comunidad necesita un tipo de profesional
con un perfil de toma de decisiones independiente muy desarrollado, con
capacidad de trabajar en equipo, de valorar necesidades de todo tipo, de
detectar complicaciones potenciales en las diferentes enfermedades y síntomas de
las mismas, de detectar déficits de autocuidados, de intervenir con los mejores
cuidados basados en la evidencia, de medir sus resultados.
Y todo esto en una consulta, o en el domicilio, o en un grupo, etc., es un
campo nuevo no suficientemente atendido por el mundo académico de las escuelas
universitarias, más centrado en el mundo hospitalario, en el abordaje biomédico
y por patologías, en el cuidado más que en el autocuidado.
Tres años son insuficientes, las enfermeras hemos tenido que realizar un
esfuerzo titánico de autoformación para poder responder a los requerimientos de
nuestro puesto de trabajo, y esto no debe ser así.
- ¿Y sobre la prescripción enfermera?
Las enfermeras siempre hemos prescrito cuidados, si nos referimos al campo de
los medicamentos, hay una gran hipocresía en este terreno. No hay ningún médico,
por mucho que grite en contra, que en la realidad no crea en la lógica de que
una enfermera es la más capacitada para prescribir lo que necesita para las
curas, para el abordaje de la incontinencia, para el manejo primario del dolor,
de la fiebre...
Se ha hecho y se hace siempre, si siguiéramos lo que estos (pocos) médicos
dicen que tenemos que hacer, se paralizaría el sistema; se trata del intento de
algunos pocos de mantener una situación de privilegio y de poder
(económico fundamentalmente, no olvidemos a la industria) y de que sigamos
haciendo lo mismo, aunque lo firmen y figuren ellos.
Es una postura que va contra el ciudadano y contra la mayoría de los médicos
a los que convierte en secretarios administrativos de las enfermeras y aumenta
de forma burocrática e irreal su carga de trabajo.
Es algo que por lógica y por el bien del ciudadano se terminará
implantando y, donde se ha hecho, ha dado buenos resultados clínicos y
económicos.
- La implantación del grado de Enfermería, que nos trae la reforma
universitaria, representa un salto adelante para la profesión tanto en
investigación, gestión y docencia. ¿Por qué? ¿Qué representa para los
profesionales que ejercen en Atención Primaria?
Creo que esta pregunta ya queda suficientemente contestada anteriormente,
sólo añadir que es un paso fundamental para que los cuidados se extiendan con el
más alto nivel de evidencia científica entre todos los ciudadanos
- Finalmente, este año la OMS y el Consejo Internacional de Enfermería
centran sus debates sobre Atención Primaria. ¿Se han cumplido los objetivos de
Alma-Ata? ¿Cómo valora estos últimos treinta años? ¿Qué espera del futuro?
Como ya he dicho antes, queda mucho por hacer, a pesar de lo realizado,
espero un mundo en que los ciudadanos conozcan y reclamen cuidados de calidad,
las administraciones los gestionen adecuadamente apoyando la labor de las
enfermeras, midiendo los resultados y mejorándolos; y donde las enfermeras,
conocidas y reconocidas por la población, respondamos de forma activa,
científica y humanista a los retos de una sociedad con una gran proporción de
personas mayores, con enfermedades crónicas, una sociedad que aún mantiene focos
de pobreza y marginación, con una diversidad de culturas y creencias, una
sociedad que, en definitiva, nos necesita.
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