
La directora de la Oficina Panaméricana de Salud (OPS/OMS), Mirta Roses
Periago, destacó dentro del XXII Congreso Nacional de Enfermería de Urgencias y
Emergencias y I Congreso Euroamericano de Enfermería de Emergencias, celebrado
el pasado mayo en Madrid, la importancia de la profesión enfermera en
situaciones de catástrofes como las que últimamente se ha vivido tanto en Haití
como en Chile. Para ella son necesarias más enfermeras formadas en esta
especialidad y abogó por una mayor participación de la profesión en los sistemas
sanitarios.
El continente americano ha estado permanentemente azotado por desastres y
emergencias. Basta recordar el síndrome Respiratorio Agudo Severo(SARS por sus
siglas en inglés) en Canadá, los huracanes del Caribe, el Katrina en Louisiana,
la gripe A/H1N1 en México y los terremotos de Perú, Haití y Chile. En todos
estos casos, ustedes los profesionales de la Enfermería han estado siempre
presentes en la respuesta y en la acción, y vuestra disposición ha sido
admirable!
El abordaje de los desastres en salud pública es una acción compleja que
requiere cooperación y colaboración de múltiples actores, jurisdicciones,
sociedad civil, gobierno, reguladores y organizaciones. No todas las situaciones
de desastre son prevenibles y los sistemas de salud deben estar preparados para
minimizar el impacto y el daño de los desastres a través de acciones de
mitigación o reducción del riesgo, preparación, respuesta y recuperación.
La preparación para desastres es un aspecto clave para una respuesta integral
y efectiva de atención de salud. La anticipación, intervención y apoyo en la
recuperación constituyen funcionesesenciales de la Atención Primaria de Salud,
por cuanto se refieren a acciones prioritarias destinadas a beneficiar grupos
poblacionales en estado crítico de riesgo y/o daño a la salud.
En ese contexto, el personal de salud constituye el alma del sistema.
Los sistemas de salud son sistemas humanos cuya máxima capacidad de anticipación
y respuesta radica en la existencia y capacidad de su personal. La determinación
de la dotación, distribución, motivación, plan de contingencia y conducción de
personal preparado,constituyen insumos centrales en el proceso de
intervención.
Tenemos tan vívida la experienciade Haití y ha sido tan intensa y
crítica que no puedo menos que dedicarme unos minutos a narrarles la
catástrofe.
Haití es uno de los países prioritarios para la OPS y el equipo de 50
profesionales y técnicos que estaban allá se fortaleció con 100 expertos
internacionales en gestión de desastres, epidemiología, salud mental, unidades
móviles de atención primaria de salud, atención hospitalaria y referencia
depacientes, farmacia, logística y comunicación, entre otros.
Desastres sobre la salud
Haití nos mostró una vez más el impacto de los desastres sobre la salud. La
extraordinaria solidaridad internacional generó la llegada de cientos
de profesionales de la salud y toneladas de suministros humanitarios,
creando una enorme necesidad de coordinación. La OPS coordinó al grupo de salud
(“health cluster”) de las Naciones Unidas, donde más de 400 aliados, entre
equipos de países solidarios como España, organismos no gubernamentales,
universidades, instituciones caritativas y otros, trabajan juntos para ayudar a
las autoridades y garantizar una respuesta eficaz.
El sistema de información, ya débil antes del terremoto, fue trastocado por
la catástrofe. El Ministerio de Salud perdió a unas 200 personas cuando se
derrumbó su edificio y otros cientos sufrieron daños en sus viviendas y en sus
lugares de trabajo
Muchos hospitales y otros servicios de salud perdieron equipos y suministro y
la elevada cantidad de personas lesionadas y enfermas aumentó la necesidad de
medicamentos y suministros adicionales, mientras un gran número de organismos de
socorro rápidamente agotaron sus existencias. El almacén nacional de suministros
médicos (PROMESS) distribuyó 345.000 cajas de medicamentos esenciales y
suministros en las primeras seis semanas después del terremoto.
Casi 50 establecimientos de salud quedaron inutilizables y las personas que
huyeron de la capital ejercieron una presión adicional sobre los
establecimientos de salud de las zonas no afectadas. El acceso a los servicios
de salud se convertirá pronto en un problema mucho mayor cuando los
colaboradores internacionales comiencen a salir del país. Se realizaron más de
4.000 amputaciones; la infraestructura y el equipamiento existente se dañó y se
redujo la disponibilidad de personal especializado en rehabilitación que
era casi inexistente en Haití.
Las condiciones actuales de casi dos millones de personas desplazadas
entrañan un mayor riesgo de padecer enfermedades transmitidas por el agua y la
situación se podría agravar ahora con las lluvias. Se inició la
vacunación contra el tétanos y la difteria en los niños y adultos en los
campamentos temporarios. El lanzamiento de la Semana de Vacunación en las
Américas 2010 se realizó en Fond Parisien y Jimaní entre el 30 de abril y el 1
de mayo.
El exitoso proyecto de “Atención Obstétrica Gratuita” en Haití, que había
logrado aumentar en 57% los partos institucionales, fue seriamente afectado por
el terremoto. Hoy se usan consultorios móviles para detectar embarazadas y
referirlas desde losc ampamentos temporales a alguna institución de salud.
El terremoto ha puesto en riesgo los logros del último decenio en materia de
VIH/Sida y Tuberculosis. Hace un decenio, 10% de la población vivía con la
infección por el VIH/sida y el porcentaje se redujo a 2,2% en los últimos años.
Actualmente se diagnostican alrededor de 14.000 casos nuevos cada año. Hoy se
trabaja denodadamente para restablecer los miles de tratamientos que se vieron
interrumpidos por el terremoto, proveer material y reactivos a los laboratorios
y prevenir la propagación de la enfermedad en los asentamientos temporales.
El terremoto ha traído enormes sufrimientos a los haitianos, causados por la
pérdida de vidas, de las pertenencias personales, la vivienda y los medios de
vida. En Haití existen 23 psiquiatras y sólo 10 enfermeras especializadas en
salud mental. El reto es integrar los servicios de salud mental en la atención
primaria de salud y en los principales hospitales públicos detodo el país.
Las lluvias y los huracanes complicarán más una situación ya angustiosa. Los
riesgos inmediatos para la salud son la diarrea y las enfermedades transmitidas
por el agua; la prioridadactual es fortalecer la atención primaria de salud y
los consultorios móviles para reducir la morbilidad y la mortalidad,
especialmente en los campamentos.
Información y salud
Una de las mayores prioridades es el fortalecimiento del manejo de la
información en salud, que permita al Ministerio de Salud y sus aliados
adoptar decisiones basadas en información oportuna con respecto a las
necesidades, las tendencias de las enfermedades, el estado de la red de
prestaciones de servicios de salud y la participación coordinada de la
cooperación internacional. Otra de las grandes prioridades es el personal de
salud.
En esta gran catástrofe las enfermeras cumplieron un papel principal, sin
dormir, adecuaron sus prácticas a las reducidas posibilidades, acompañaron a
pacientes y familias, a niños solos, a ancianos y enfermos en camas callejeras.
Las enfermeras vinieron de muchos países como Perú, Panamá, Argentina, España,
Estados Unidos, Canadá y República Dominicana. Las enfermeras estuvieron y
continúan allí pero aún faltan centenares mas.
La provisión de cuidados de Enfermería a heridos y enfermos, la asistencia a
sujetos y familias, incluyendo la atención a problemas físicos y emocionales, y
el apoyo al desarrollo de lasc omunidades es fundamental y en pocas ocasiones se
tornan tan necesarios como en situaciones de desastres y crisis de salud.
Aunque existe un amplio número de variedad de trabajadores de salud
proveyendo servicios, en la mayoría de los casos las enfermeras habitualmente
representan el grupo mayor. Las enfermeras son las principales proveedoras de
servicios de salud en la mayoría de los países.
Más de 12 millones de enfermeras en todo el mundo forman la columna vertebral
del sistema de salud en la mayoría de los países y representan los trabajadores
sanitarios que primero están en contacto directo con el público.
Acción de la Enfermería
Se ha estudiado que por cada enfermera no preparada para intervenir en
un desastre, habrá 50 personas que no recibirán cuidado. Las enfermeras tienen
un papel central que cumplir antes, durante y después de un desastre, pero
demasiado frecuentemente no se encuentran preparadas para ello. Dado que las
enfermeras constituyen el grupo más grande de personal de salud, es
imperativo que se encuentren perfectamente preparadas para estas situaciones.
El valor de la acción de Enfermería se destaca en situaciones de emergencias
y desastres en virtud de la magnitud del grupo, la naturaleza de la atención, la
proximidad con las personas,sus capacidades de solidaridad y adaptación y sus
conocimientos y habilidades para apoyar los esfuerzos humanitarios y contribuir
a la respuesta.
Aun cuando el papel de la Enfermería es crítico y hay un aumento esperado de
desastres, emergencias y número de víctimas, las escuelas de Enfermería ofrecen
poca o ninguna formación y capacitación en cuanto a preparación, intervención y
recuperación frente a situaciones de desastres(OMS, 2008). La escasez de
educadores formados es notable en las escuelas de Enfermería y los servicios de
salud raramente prevén capacitación permanente y actualizada.
La OMS realizó en el 2006 una consulta mundial sobre la contribución dela
Enfermería y la partería en situaciones de emergencia. El grupo reunido en
Ginebra consideró clave el aporte de la Enfermería, definió los roles
y funciones, identificó las competencias y habilidades, desarrolló unas guías
para la inclusión en el curriculum de contenidos y prácticas de educación sobre
el tema, estableció prioridades para la educación permanente en servicio
e identificó métodos de coordinación interprofesional para los equipos de
rescate.
El informe mundial de la salud 2006 -Colaborando por la salud- destacó
la necesidad de identificar y designar instituciones y programas que puedan
preparar al personal para intervenir en las situaciones de emergencias y
desastres.
Sistemas de salud
Durante la experiencia del SARS en Canadá, las enfermeras realizaron
un estudio que mostró tres causas principales que amenazan la habilidad
del sistema de salud para responder a las necesidades durante la crisis; esas
causas fueron: la incapacidad de respuesta del personal de Enfermería y
otros miembros que dependen de una fuerza de trabajo suficiente, competente,
saludable, motivada y apoyada; la falta de control de la infección, cuyo
descuido o prácticas con dificultades constituyó también una amenaza a la
provisión de los servicios, y por último la comunicación riesgosa, que aportó
altos grados de inseguridad, desorientación yaumento de la crisis.
En el 2007 en el sudeste asiático y en el pacífico oeste, la OMS junto con el
Consejo Internacional de Enfermeras crearon una red internacional de enfermeras
para dar respuesta a los desastres. Asimismo la OMS designó a la Escuela de
Enfermería de la Universidad de Hyogo como centro colaborador en Enfermería en
emergencias y desastres.
En las Américas hay varias asociaciones de Enfermería en situaciones
de emergencias y desastres, algunas son miembros de la Sociedad Iberoamericana,
decoro las de Perú, Argentina y México. También contamos en las Américas con
centros expertos que contribuyen de manera importante en la producción de
conocimientos, educación y capacitación.
En el 2008, en el contexto del XI Coloquio Panamericano de Investigación de
Enfermería en Quito se creó la Red Internacional de Enfermería en Emergencias y
Desastres de las Américas Red REDDA) que cuenta ya con ocho países miembros y ha
tenido capacidad de movilización para la ayuda en los tres últimos terremotos
de nuestra Región. La REEDA tiene los objetivos de ampliar sus vínculos
y procesos, generar ámbitos y recursos educacionales para capacitar enfermeras
en la intervención en situaciones de desastres y desarrollar articulaciones
interinstitucionales con el objetode promover una respuesta rápida
de Enfermería en toda la Región. Está siendo coordinada por un grupo
de enfermeras expertas de Perú, que a su vez promueven la generación de redes
nacionales y colaboran en la movilización de enfermeras para ayudar en
los terremotos de Perú y Haití.
Actividades enfermeras
Las actividades principales de la Enfermería en situaciones de desastre son:
- La participación en programas de reducción de riesgo.
- La participación en la preparación y organización de la respuesta, la capacitación de los equipos y la población.
- La identificación de prioridades, la provisión y gestión del cuidado de Enfermería en el momento de la intervención.
- La provisión de cuidado básico enequipo y la ayuda en rescates.
- La atención a pacientes y grupos vulnerables con necesidades especiales y el mantenimiento de programas críticos de prevención
Como el de inmunizaciones y de atención a padecimientos crónicoscomo el
de la infección con VIH.
- La información, el soporte emocional y la orientación a las víctimas.
- El mantenimiento en el cuidado delambiente, el equipo, las comunicaciones, la provisión de insumos y los servicios básicos.
- La supervisión, el apoyo y la evaluación de servicios de Enfermería.
Dos últimos asuntos permean las actividades de Enfermería:
- La perspectiva de género, incluyendo las cuestiones de higiene, atención materna, anticoncepción, violencia y asalto sexual.
- La atención a los aspectos psicosociales y de cuidado de la salud mental que vienen siendo una preocupación central de los servicios desalud en
situaciones de desastres.
Es imprescindible que los países valoren la capacidad de la Enfermería para el abordaje de desastres y emergencias y prevean acciones.
Una adecuada estrategia de preparativos para desastres que no incluya a la Enfermería estará siempre en déficit! Los preparativos deben prever:
- La inclusión de Enfermería en la planificación y preparativos a nivel delos ministerios de salud y de la conducción de los servicios de salud.
- La inclusión de Enfermería en los equipos de organización y conducción de la respuesta de salud.
- Una dotación y distribución adecuadas de personal y una planificación de la asignación.
- Reconocimiento de la voluntad de ayudar de la Enfermería, de sus capacidades para intervenir en crisis de salud y de sus habilidades y conocimientos específicos sobre emergencias y desastres.
- Provisión de información a las profesionales de Enfermería para la organización de la respuesta.
- Desarrollo de programas de formación y educación permanente para intervenir en situaciones de desastres, entrenamiento y actualización.
- Provisión de equipos de atención, de protección y de supervivencia.
- Gestión pertinente y previsión de incentivos y soporte.
Me siento honrada por haber sido invitada a participar en este evento y por haber podido expresarles en nombre de la OPS, nuestra gratitud y reconocimiento por vuestra labor insubstituible. Las invito a ampliar y fortalecerlas redes, a
transmitir la experiencia, acontagiar a otros vuestro entusiasmo y vuestro amor a la gente y a constituirse en una trama viva de cuidados en red a nivel global para que la vida y la salud estén protegidas en las situaciones de emergencias y
desastres.
Ustedes pueden reducir el dolor y el sufrimiento, pueden evitar la pérdida de vidas y reducir la incapacidad y el abandono.
Recientemente cuando llegué a Santiago de Chile cinco días después del terremoto, me reuní con el grupo de Enfermería de neonatología que estaba reubicándose en el antiguo hospital militar y montando allí su nuevo espacio de
neonatología. Estos profesionales bajaron las escaleras a oscuras en la madrugada con las incubadoras y los prematuros, los recién nacidos que estaban a su cuidado, con el edificio temblando sobre sus cabezas y los revestimientos
cayéndoles encima y se instalaron en los jardines y salas de la planta baja sin energía eléctrica. Al llegar la hora del cambio de turno, el equipo de reemplazo llegó completo, sin una sola ausencia atomar la guardia, no habiendo transporte
ni luz, sin quedarse en sus casas a cuidarla o reparar los daños, y recibieron a los bebés sin haber perdido ninguno. Mi homenaje a toda la Enfermería a través de este recordatorio de las enfermeras de la Unidad de neonatología del Hospital
Materno Infantil de Santiago.
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