Las V Jornadas de la Asociación Madrileña de Enfermería Gerontológica (AMEG) se celebró bajo el epígrafe ‘Ética en el Cuidado del Mayor’. El encuentro, al que asistieron más de doscientos profesionales de Enfermería de toda la Comunidad de Madrid, puso sobre la mesa la necesidad de reflexionar, debatir, adquirir nuevos elementos de juicio y actualizar los existentes para poder hacer frente a los dilemas éticos que surgen en el cuidado diario de las personas mayores.

Los expertos reunidos en este foro coincidieron en señalar que todos los profesionales que desarrollan su actividad en el ámbito de la gerontología deberían fundamentar sus acciones en tres principios universales: hacer el bien, evitar el mal y respetar la libertad y la dignidad de la persona.
El presidente de AMEG, Eduardo Seyller, afirma que uno de los mayores logros alcanzados por la asociación ha sido consolidar la celebración anual de sus jornadas y la publicación de su revista. No es para menos. Siete años de vida y cinco ediciones de jornadas a sus espaldas con un aforo que va en aumento de año en año.
Las Jornadas AMEG se caracterizan por un esquema general que no ha cambiado mucho en los últimos años, aunque siempre hay alguna novedad que hace que cada encuentro “sea especial”, tal y como apuntó su presidente.
Este año, por ejemplo, AMEG ha contado para la organización y celebración de sus jornadas con la celebración de otras asociaciones, como la Asociación Bioética Fundamental y Clínica (ABFyC) y la Asociación Derecho a Morir con Dignidad. Además, según explicó a esta revista la presidenta de las V Jornadas AMEG y vocal de Formación de AMEG, M. Teresa Rodríguez Díaz, “este quinto encuentro ha sido acreditado con 1,4 créditos por el Consejo General de Enfermería y ha incorporado un instrumento de medición adecuado para evaluar los resultados obtenidos y conocer el grado de satisfacción de los asistentes”. (Al cierre de este número de la revista, aún no se conocían los resultados).
Novedades aparte, el claro protagonista del encuentro fue el aspecto efectivo y humano del cuidado, “la esencia de la Enfermería geriátrica y gerontológica”, como apuntó durante la presentación de las jornadas, M. Teresa Rodríguez Díaz. Para esta experta, la elección de la ética en el cuidado del mayor, como tema central de las jornadas, responde a un intento de AMEG de dar un paso más adelante en el camino hacia la excelencia de los cuidados.
En las últimas décadas, la ciencia y la tecnología ha avanzado a una velocidad vertiginosa. En ocasiones, estos avances y las expectativas que generan, plantean numerosos conflictos éticos. Algunos de ellos, como explicó Eduardo Seyller, afectan directamente a los profesionales de Enfermería, “en tanto que se vinculan a aspectos específicos de los cuidados de las personas mayores, sobre todo, en aquellas que están institucionalizadas”.
Por otro lado, además, como apuntó M. Teresa Rodríguez Díaz, actualmente el perfil del usuario, sobre todo el institucionalizado, está cambiando. “Se ha pasado del proteccionismo y paternalismo, a que sea el propio usuario el que decida qué quiere hacer. Ya no atendemos a personas sumisas que hacen todo lo que el personal sanitario les dice. Ahora te encuentras con personas mayores que pueden negarse a trasladarse a un hospital, a tomar un tratamiento específico, etc. Cada día nos encontramos más situaciones de este tipo y, como profesionales, tenemos que respetar las decisiones que tomen, sin cuestionarlas”, apuntó esta experta.
“La enfermera, como persona y como profesional de los cuidados, emite juicios que tienen influencia en el bienestar de los ancianos y de sus familias y que afectan a la vida humana. Muchas de estas situaciones se acompañan de decisiones en las que existen conflictos de valores relacionados con lo que es bueno o correcto. A menudo, estas cuestiones éticas no tienen una respuesta fácil que pueda encontrarse en los códigos de ética o en las leyes” explicó Eduardo Seyller.
Entre otras cosas porque –como apuntó M. Teresa Rodríguez Díaz– “no existe el mismo progreso en la formación ética de los profesionales de Enfermería, ni en los valores que este colectivo pone en práctica, que la ciencia y la tecnología”.
De ahí, en gran medida, la elección del lema de este quinto encuentro. Si bien este foro reveló, entre otros datos y cuestiones de interés, que el número de profesionales que se preocupan por los dilemas éticos que se plantean casi a diario va en aumento.
Contenidos
Así, los expertos invitados a participar en este foro pusieron sobre la mesa, entre otras cosas, los principios éticos en los que se fundamenta la praxis enfermera; se recordaron “esas pequeñas cosas, a veces olvidadas y siempre tan importantes para los mayores”, como es el respeto a la intimidad; se analizó la responsabilidad ética desde una perspectiva enfermera; y se insistió en la necesidad de “trabajar con amor y ponerle a todo entusiasmo”.
“El derecho a estar solo, el derecho a estar acompañado, el derecho a estar informado, el derecho a decidir, el derecho a hablar o el derecho a callar, el derecho a rechazar terapias o pruebas diagnósticas son derechos a conciliar desde la garantía del respeto a la intimidad de los ancianos como salvaguarda de su yo íntimo”, apuntó la vocal de ABFyC, Raquel Buisán.
Por otro lado, los expertos abordaron ampliamente el delicado tema de la muerte. A este respecto, el director del Centro de Humanización de la Salud de Madrid, José Carlos Bermejo, reflexionó sobre la “dignidad al morir”, haciendo alusión a términos como la “expropiación de la propia muerte”.
Este experto considera que los problemas éticos del final de la vida son de interés para los profesionales de Enfermería y considera que, hoy por hoy, constituye un verdadero reto para este colectivo acompañar en la última etapa de la vida a las personas mayores.
José Carlos Bermejo analizó, desde una perspectiva de la ética del cuidado, así como desde la perspectiva social, “algunos síndromes o actuaciones que tienen lugar en el proceso de morir y que reclaman un cuidado moral adecuado”. Entre ellos, la claudicación familiar, el síndrome del hijo de Bilbao, el duelo anticipativo, el síndrome de Diógenes, el síndrome de Lázaro, la co-dependencia y el burn-out.
En opinión de este experto, ante la proximidad de la muerte de las personas mayores, “la mayor responsabilidad ética de los profesionales de Enfermería pasa por la atenta escucha activa de la persona mayor y la comprensión de los síndromes o actuaciones subyacentes”.
“Quizás deberíamos reconocer que, a la vez que hemos conquistado mayor conciencia de responsabilidad en el inicio de la vida, hemos de conquistar mayor conciencia de responsabilidad al final de la vida”, apuntó.
Si bien, para este experto, “el deseado e incipiente hábito de dar protagonismo al enfermo, empezando por preguntarle qué desea que hagamos con su diagnóstico cuando lo conozcamos, constituye un signo del camino hacia la humanización de morir”.
Por su parte, el representante de la Asociación Derecho a Morir Dignamente, Fernando Marín, apuntó que “se muere mal cuando el que cuida no está formado adecuadamente”.
En esta misma línea, el profesor de Educación Sanitaria de la EUE de la Universidad Complutense, Jesús Sánchez Martos, que abordó la importancia que tenía la comunicación en todos los aspectos de la atención a los mayores, y analizó el reflejo que muchas veces puede dar una noticia relacionada con personas mayores desde los diferentes medios de comunicación. Este experto insistió que era muy importante que los profesionales sanitarios deberían estar formados en las diferentes técnicas de comunicación. “La comunicación con los mayores es todo un arte”, afirmó.
Retos
La principal labor de la Enfermería que trabaja en gerontología es el cuidado a los ancianos y a sus familias, gestionando y liderando el proceso enfermero en todas sus etapas. También planifica, organiza y evalúa servicios y programas de salud para esta población concreta. Por ello, la Enfermería que se dedica a la geriatría no sólo trabaja en centros sociales, sino que puede y debe ejercer esta función desde la Atención Primaria o desde la Atención Especializada.
“Podemos promover programas de educación para la salud dirigidos a la población general desde los primeros años de vida, enfocados a orientar una actitud positiva hacia el proceso de envejecimiento”, apuntó Eduardo Seyller. Además, según explicó este experto, la Enfermería en gerontología también se dedica a investigar, desarrollando programas de investigación que profundicen en el conocimiento enfermero, “para mejorar los cuidados que damos a la población”, apuntó.
El presidente de AMEG explicó a TRIBUNA SANITARIA que, en la sociedad actual, la visión de los centros sociales ha cambiado (residencias, centros de media-larga estancia...). Ahora, los ancianos los ven como su hogar, su casa. “En el ámbito residencial es curioso oír decir “me voy a mi casa” refiriéndose a su habitación”, apuntó.
Otro cambio en este campo observado con el paso de los años es la actitud que tienen los profesionales de enfermería para preservar la intimidad y, sobre todo, mantener la dignidad del individuo en todas las actuaciones (Alzheimer, deterioro cognitivo...).
Para este enfermero, sin embargo, el principal logro es el cambio de pensamiento que se ha producido. “Hemos recuperado la esencia de la Enfermería. Hemos pasado de curar a cuidar. Pero no cuidamos de cualquier forma, lo hacemos con unos criterios de calidad total, utilizando el proceso enfermero y basándonos en criterios de evidencia científica”, apuntó.
Sin duda, se ha avanzado mucho, pero los expertos coinciden en señalar que aún hay que seguir trabajando mucho. Sobre todo en temas de legislación como puede ser la eutanasia, el suicidio asistido, el testamento vital, las voluntades anticipadas...
Por otro lado, para la presidenta de las V Jornadas AMEG, es necesario que el profesional que se dedique a la gerontología responda a un perfil determinado. “Es necesario tener una serie de características que te ayuden a desarrollar nuestra labor en el mundo de la geriatría, porque todos podemos cuidar y, si no sabemos, lo aprendemos; pero es muy difícil que te enseñen a tener paciencia, a dar amor, ternura... y sobre todo saber escuchar y saber estar”, afirmó esta enfermera.
“Nos enfrentamos a la etapa final de la vida, en la que la Enfermería tiene un papel importante en el trato directo con personas moribundas y sus familias, en primer lugar escuchándolas , acompañándolas, y,atendiéndola en segundolugar, educándolas para que tengan una actitud
más adecuada frente a la muerte e intentar que su llegada sea lo más positiva posible”, explicó M. Teresa RodríguezDíaz.
A pesar de todas las dificultades, esta profesional es bastante optimista respecto al futuro. “La población cada vez es más anciana y la mujer participa más en la vida laboral. Por tanto, se necesitan más enfermeros que se dediquen al cuidado de los mayores. Espero que al
desarrollar las nuevas especialidades podamos disfrutar de un mayor número de profesionales especialistas en gerontología”.
Se presenta el Grupo de Estudio Madrileño de Úlceras Crónicas
La V Jornada de AMEG acogió la presentación oficial del Grupo de Estudio Madrileño de Úlceras Crónicas (GEMUC). Su presidente, Antonio Peñafiel, explica a los lectores de TRIBUNA SANITARIA en qué consiste esta iniciativa, su razón de ser, sus objetivos y sus expectativas.
¿A iniciativa de quién se crea el GEMUC?
Era una demanda de los socios y miembros de AMEG. La idea es tener un grupo de trabajo especializado en el estudio de heridas crónicas.
¿Cuáles son sus objetivos?
Nuestros objetivos son: aglutinar a profesionales que trabajen con heridas crónicas en la Comunidad de Madrid; contribuir humildemente al conocimiento de las heridas mediante la investigación; realizar actividadesdocentes que mejoren la prevención y tratamiento de estas heridas en la Comunidad de Madrid, y elaborar documentos técnicos que aporten criterios homogéneos en la prevención y tratamiento de heridas.
¿Quién puede formar parte de este grupo?
Cualquier profesional interesado en el tema.
¿Cuál está siendo la acogida de esta iniciativa entre los profesionales?
Hay mucha ilusión en que este grupo se desarrolle, porque en Madrid es necesario unir tentativas dispersas que pierden fuerza de forma individual. El GEMUC es el punto de encuentro de los interesados en el mundo de las heridas en la Comunidad de Madrid.
¿Qué retos se ha marcado este Grupo?
En primer lugar consolidar el grupo. A partir de ahí queremos realizar actividades formativas sobre temas novedosos relacionados con el mundo de las heridas, y llevar a cabo el primer estudio de prevalencia de este problema en la Comunidad de Madrid.
Para terminar, ¿cuál es su funcionamiento?
El grupo es un grupo libre que nace con vocación de servicio a toda la persona que le interese colaborar y buscar impulso a iniciativas que coincidan con nuestros objetivos. Necesitamos gente con ganas de trabajar. Cualquier persona interesada puede entrar en nuestra web: www.gemuc.net.
Eduardo Seyller, presidente de AMEG
“La evolución de estas jornadas ha sido muy positiva”
Ésta ha sido ya la quinta jornada de AMEG, ¿cómo valora la evolución de este encuentro a lo largo de estos años?
La evolución del encuentro ha sido muy positiva. No nos podemos quejar, hemos pasado de reunirnos unos cuantos amigos, a compartir esta actividad con más de trescientos profesionales del ámbito de la geriatría en la Comunidad de Madrid. Para nosotros esto ha sido un gran reto.
¿Cuántos profesionales asistieron a este encuentro? ¿Se cumplieron las expectativas de asistencia?
A pesar de celebrarse fuera de la ciudad de Madrid (el encuentro tuvo lugar en Tres Cantos), este año hemos contado con 232 profesionales. Esta cifra refleja el interés que despierta esta jornada en los profesionales de Enfermería de la región.
¿Qué les diría a los profesionales que no han acudido a esta cita para que sí se animen a hacerlo en la próxima?
Que aprovechen al máximo las ofertas que les damos. Además de poder intercambiar conocimientos, estas jornadas pueden servir para iniciar o fortalecer relaciones entre los distintos profesionales que forman parte de los equipos que atienden a ancianos. Nuestras jornadas, al igual que la asociación, está abierta a todos: médicos, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, auxiliares de enfermería... En definitiva, a quien esté dispuesto a colaborar con nosotros.
Por último, ¿dónde y cuándo se celebrará la próxima?
La VI jornada AMEG se celebrará el próximo 6 de marzo de 2008. Aún no podemos confirmar el lugar, pero será en la ciudad de Madrid y se llevará a cabo bajo el lema: “Prevención de la dependencia”. Ya estamos trabajando en su organización. Espero que tenga la misma acogida que la jornada de este año. |