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12 dic 2025
Acciones del Colegio
El II Encuentro de Pacientes de Dolor Crónico y Enfermeras, organizado por el Colegio Oficial de Enfermería de Madrid, ha planteado experiencias y conocimiento profesional para visibilizar cuidados esenciales y priorizar las intervenciones enfermeras con mayor impacto en la calidad de vida de las personas con dolor crónico.
El Colegio Oficial de Enfermería de Madrid, CODEM, ha organizado el II Encuentro de Pacientes de Dolor Crónico y Enfermeras, un espacio de diálogo y encuentro para entender cómo se vive con dolor y cómo debe cuidarse a estas personas.
El objetivo ha sido identificar -de forma rigurosa y participativa- qué cuidados enfermeros se están ofreciendo realmente a las personas con dolor crónico, cuáles se perciben, cuáles se echan en falta y cuáles deberían reforzarse.
En esta ocasión se ha trabajado con dinámicas participativas basadas en una metodología de investigación cualitativa tipo Delphi, que ha permitido contrastar la experiencia de las personas con dolor con la visión profesional de las enfermeras y avanzar hacia un consenso conjunto.
“Este segundo encuentro es la continuidad natural del primero, que celebramos con motivo del Día Mundial contra el Dolor. Entonces abrimos un espacio compartido entre pacientes y enfermeras para mirarnos, escucharnos y empezar a entender mejor cómo se vive el dolor y cómo se cuida.
Lo que aprendimos en ese primer encuentro fue tan valioso que sentimos la necesidad de dar un paso más. No quedarnos solo en la reflexión, sino avanzar hacia algo más estructurado, más profundo y, sobre todo, más útil”, ha explicado Pedro Soriano, director de Comunicación del CODEM.
En esta reunión se ha conocido la visión profesional de las enfermeras y, sobre todo, la experiencia que viven las personas con dolor, un proceso que ha permitido visibilizar cuidados que, a veces pasan desapercibidos; detectar brechas y priorizar, entre todos, las intervenciones enfermeras que tienen mayor impacto en la calidad de vida de las personas con dolor crónico.
Uno de esos cuidados invisibilizados es la escucha, algo fundamental cuando se trata de pacientes con dolor. “Yo, a los pacientes los escucho, les he hecho entrevistas motivacionales, los he acompañado en su situación, también les he dado consejos, y lo que más he hecho es estar a su lado y formarles, porque la formación es muy importante para abordar la incertidumbre”, indica la enfermera y experta en paciente crónico Carmen Ferrer.
Para Noelia Sánchez, enfermera en una unidad de dolor hospitalaria “la cercanía que tenemos con estos pacientes hace que los escuchemos y podamos comprenderlos mejor. Y lo que me gustaría es poder tener más tiempo para dedicarles a ellos.
Una escucha que, en caso de los pacientes pediátricos, es todavía más importante: “lo primeo que hago con pacientes es escucharlos, intentar comprenderles y sostenerles inicialmente.
También es importante que tanto niños como familias incorporen rutinas de autocuidado”, cuenta la enfermera de la unidad de dolor pediátrico hospitalario Raquel Torres.
Cada paciente vive su proceso de dolor de manera individualizada, pero, si hay algo en lo que coinciden, es en que todos buscan empatía y que les crean, buscan normalizar su situación y aumentar su autoestima. “Queremos a un profesional que se preocupe por nuestra situación. Lo importante es no sentirnos ignorados y que valoren como repercute el dolor en nuestra situación funcional”, indica la paciente y miembro de AFIBROM, Gabriela Murrugarra.
Así, la enfermera especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria Manuela Monleón, apuesta por “una buena comunicación. Entiendo que a veces los pacientes se frustren si no les preguntamos lo que ellos esperan”.
La paciente María Cervel ha recordado que un paciente recién diagnosticado necesita, primero, medicación para que pase el dolor. La enfermera es el nexo para esa primera visita, porque sabe qué pedirle y le orienta en cada momento”.
“El primer contacto que tiene el paciente con la unidad del dolor es a través de la enfermera; es quien le valora y realiza el triaje. En ese triaje con la enfermera, mediante una escucha activa, sobre todo le tranquilizamos. Suelen venir muy nerviosos a la unidad y nosotros le asesoramos”, añade la supervisora de la unidad del dolor Elena Martín.
Este encuentro va a sentar las bases de un trabajo conjunto que vaya más allá de una reunión. “No es un punto final, sino un comienzo para construir una guía, un marco de referencia y un relato compartido sobre el cuidado enfermero del dolor crónico, basado en la evidencia científica, pero también en la experiencia, la empatía y el respeto mutuo”, ha añadido Pedro Soriano.
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