Este sitio web utiliza cookies para mejorar la experiencia del usuario. Puede aceptarlas pulsando sobre el botón.
Buscador :
Volver al Menú
14 nov 2025
Acciones del Colegio
En la Unidad de Neurorrehabilitación del Hospital Asociado Universitario Virgen de la Poveda, las enfermeras no solo cuidan. También acompañan, rehabilitan y transforman vidas. Su labor, clave en el proceso de recuperación de pacientes con daño neurológico, combina ciencia, empatía y compromiso para que cada persona pueda volver a la rutina con la mayor autonomía posible.
Cuando un paciente ingresa en una unidad de ictus, los profesionales que le atienden buscan salvarle la vida. En las unidades de neurorrehabilitación, se les ayuda a recuperar su vida.
Y eso es lo que hacen las enfermeras de la Unidad de Neurorrehabilitación del Hospital Asociado Universitario Virgen de la Poveda, profesionales que no solo cuidan. También rehabilitan, acompañan y transforman vidas.
“Yo estaba muy mal cuando ingresé aquí. Tenía una traqueotomía, alimentación mediante sonda… poco a poco he ido superando estos problemas y ahora estoy mucho mejor, hasta el punto de haber recuperado casi un 80% de mi estado anterior”.
Adafel Antonio Ríos es paciente de esta unidad desde hace unos ocho meses. Tiene el Síndrome de Guillain-Barre, una rara afección autoinmune que ocasiona rigidez en las articulaciones.
En este tiempo ha desarrollado una muy buena relación con las enfermeras y el resto de los profesionales que le atienden. Su apoyo y el de su entorno son muy importantes para su recuperación. “Están al tanto del estado de cada paciente y recibo muy buena atención”, asegura.
“Nuestros pacientes pasan muchos días ingresados en esta unidad, desde que llegan del hospital de agudos hasta que reciben el alta, de manera que establecemos con ellos una relación de confianza para que se sientan seguros y cómodos”, indica Luisa San Pedro, enfermera de la unidad de Neurorrehabilitación del Virgen de la Poveda.
Sergio, también enfermero de la unidad de Neurorrehabilitación, incide en que “hay una implicación muy estrecha entre los pacientes y los profesionales que los atendemos. Explica que los pacientes vienen derivados de hospitales de agudos de la Comunidad de Madrid. “Todos han sufrido algún daño cerebral o alguna enfermedad neurológica como la esclerosis múltiple, el síndrome de Guillain-Barre, etc. Ingresan aquí con una variabilidad en cuanto a la afectación, desde leves hasta severas importantes, como pacientes con cánula de traqueotomía, con úlceras por presión, alteraciones en el lenguaje tipo afasia o trastornos en la alimentación, que en algunos casos hacen que tengan que llevar una sonda nasogástrica”.
El Virgen de la Poveda dispone de 40 camas donde los pacientes reciben neurorrehabilitación, una terapia multidisciplinar que engloba diversas técnicas para tratar una discapacidad del Sistema Nervioso Central. Dicha neurorrehabilitación se dirige a tratar daños causados por detonantes como los accidentes cardiovasculares, traumatismos craneales o enfermedades neurodegenerativas.
“Pero, ante todo, nuestro objetivo es que recuperen su vida después de un daño cerebral, recuerda Luisa San Pedro. Nos centramos sobre todo en trabajar las actividades que realizan los pacientes en su día a día, para que puedan volver a asearse solos, a vestirse, comer, etc. Y también nos centramos en las actividades instrumentales como hacer la compra o ir al banco”.
No todos los pacientes van a volver a estar como antes del accidente, “pero intentamos que se recuperen lo máximo posible”. Y añade que “en esta unidad reímos mucho, lloramos, tenemos incertidumbres y preocupaciones, pero intentamos solventarlas y apoyar a nuestros pacientes”.
El director Gerente del Virgen de la Poveda, Alejandro Lendínez, cuenta que “no hay un requerimiento específico para las enfermeras que trabajan en unidades de neurorrehabilitación, entre otras cosas, porque la especialidad en Enfermería Neurológica que ya existía se revocó en 2005 y entró en el cajón de la Médico-quirúrgica”.
La capacitación se hace, sobre todo, a través de sociedades científicas, como la Sociedad Española de Enfermería Neurológica. “Nosotros mismos fomentamos la formación en este ámbito. Si bien la neurorrehabilitación se asocia a profesionales de Fisioterapia o Logopedia, lo cierto es que la enfermera dentro del equipo interdisciplinar tiene un rol importante en el seguimiento de esa educación. Al final, se trata de cuidar a los pacientes con la mayor excelencia”, añade.
Recuperar la vida anterior al ingreso en el hospital es lo que profesionales sanitarios, pacientes y familias buscan. Por eso, el Hospital Asociado Universitario Virgen de la Poveda ofrece una actividad previa al alta a los pacientes que consiste en facilitarles un permiso para ir a sus domicilios. “Se van los viernes por la tarde y vuelven el domingo. Se trata de ver las limitaciones que van a tener en su futuro y poder trabajarlas antes del alta. Es una actividad muy interesante que les da energía para seguir su tratamiento”, asegura Luisa San Pedro.
El centro también cuenta con un consejo asesor de pacientes. “A través de una asociación vinculada al hospital se trabaja mediante el ‘Proyecto Implicados’. Una iniciativa que pone en contacto a pacientes que acaban de sufrir un daño cerebral con otros que ya han pasado por esa situación para que vean cómo poder llegar a conseguir una vida totalmente normalizada, adaptada a las necesidades de las personas. Es algo muy positivo que les aporta mucho”, explica Alejandro Lendínez.
Mientras, el paciente Adafel Antonio Ríos encara la última parte de su estancia en el hospital: “mi futuro fuera del centro es algo incierto, pero no pierdo la esperanza de recuperarme al 100% aunque sea muy lento. Hay que insistir y seguir trabajando”, concluye.
© CODEM · Avda Menendez Pelayo 93 28007 Madrid
Tfno: 915 526 604 ··
Email temas administrativos: oficina@codem.es Email temas profesionales: atencioncolegiado@codem.es
Desarrollo: GesCol, por PKF ATTEST